Lo dijo el Presidente Mujica, los partidos se construyen con propuestas, pero también pesan las cicatrices del pasado.
En 1958 yo salía de la escuela, me aprestaba a entrar al liceo, y aún colorados y blancos discutían acaloradamente sobre si los “mártires de Quinteros de 1858” estaban más muertos que los de “Paysandú” en 1865.
Finalizada la Guerra Grande,1851 , pacificados los partidos, la cúpula militar colorada emigra y se pone al servicio del mitrismo porteño . En Ombucito, Entre Ríos, en 1862 Flores en su parte de batalla a Mitre le comunica, que tuvo una baja, los enemigos 300, no hay prisioneros. Por algunos fugados se supo que fueron atados y degollados a navaja por los mercenarios napolitanos reclutados por Flores. Lo mismo sucedería luego en el frente paraguayo, donde en Yataí, primera batalla de la guerra, son decapitados 1400 prisioneros paraguayos rendidos. Esto hará que los paraguayos de ahí en adelante mueran peleando aún en las situaciones mas adversas. La guerra eliminó a todos los hombres capaces de portar armas, los últimos escuadrones paraguayos eran de niños…
Una de las mentiras mas elaboradas de nuestra mitología oriental es aquella de que nuestro ejército es heredero de la gesta artiguista.
El ejército fue el brazo armado de la facción unitario- colorada que se atrincheró en Montevideo sirviendo a los intereses de la Intervención Francesa. Ese cuerpo de oficiales unitarios será el cerno del ejército, todos los oficiales de fines del siglo XIX, el mismo Latorre hizo sus galones en la Guerra del Paraguay.
Ha funcionado, desde Flores a la fecha, como un ejército de ocupación, en un territorio hostil. Cada salida de Montevideo cuenta con un cuartel, cabeza de departamento, también. Incluso, hasta en la localidad de Santa Clara de Olimar dejaron un cuartel para cuidar a los Saravia.
Vencidos los blancos, tras la muerte de Saravia, Batlle se apresta a domesticar al ejército que contaba con importante tradición de guerra, casi todas contra civiles, con oficiales prestigiados por los enfrentamientos como posibles caudillos políticos dentro del partido Colorado. Así pues Batlle, durante el conflicto de 1904 se encargó muy bien de no dejar la iniciativa combativa a los militares. Teléfono y telégrafo mediante, Batlle se encargó directamente de manejar el enfrentamiento. Por eso en éste no hubieron los excesos, las degollatinas de vencidos, de otros momentos. Batlle manejó el conflicto como un político con visión estratégica. El día después pareció ser su obsesión. La paz no podía cimentarse en el odio, cargando con las secuelas de la sevicia de una oficialidad desenfrenada.
Luego vendría la paz, el reconocimiento a los vencidos en su carácter de servidores públicos, de ciudadanos republicanos, se les amnistió, se les dotó de pensiones militares, reconociendo los grados del ejército blanco.
¿Qué podemos dejar para los sucesos que nos hirieron tan hondo? Más si los abusadores, los enloquecidos verdugos, que se comportaron como fieros mastines de guerra, no se han dignado ni a entregar las osamentas de sus víctimas, ni a los niños a cuyas madres asesinaron infamemente… porque ninguna de esas madres murió en enfrentamientos, arma en mano, vendiendo cara su vida. Fueron reiteradamente violadas por oficiales de ese ejército de valientes, y murieron en la parrilla del tormento, electrocutadas …
No es disculpa aquello que supo decir un conocido General, de que “si hubiéramos hecho caso a los asesores gringos no hubiera habido presos”, “hay 1800 presos porque no hay 1800 muertos”, dijo otro. Pero es claro, los militares no piensan, no pueden pensar porque han sido programados para obedecer, pero tienen sus límites. Si alguien piensa duda y si duda va muerto. Los que en todo tiempo piensan son los civiles que se sirven de ellos. Y esto explica la presencia en el Centro Militar, este catorce de abril, de la cúpula civil del proceso, Sanguinetti y Lacalle acompañados de otros civiles de menor cuantía pero liados por la complicidad que da la memoria de vivencias compartidas. Comportándose como demagogos de facción que consideran a los militares sus menestrales.
Los cabezas de facción, Sanguinetti y Lacalle, no aspiran a la reconciliación nacional, aspiran a mantener vivos rescoldos en las almas a la espera de vientos propicios…
El Presidente Mujica ha demostrado valorar la vida de sus enemigos como la propia y una capacidad sobrehumana de aceptación del pasado como algo irremediable, ante el cual solo cabe agradecerse de vivir para aprender de él. Pocos estuvieron, como él, a punto de morir acribillado por el mismo suplicante coracero que le pedía por la orfandad de sus hijos... Años después, ese coracero fue a la chacra a estrechar la mano del Pepe. Eso es reconciliar…el pasado no tiene remedio, hay que unir para adelante.
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EN LA MIRA DEL GRAN ELECTOR
“Las palabras del contador Iglesias refiriéndose a la Cuenca del Plata, de: “La integración se hará, con nosotros o sin nosotros; sería mejor que se hiciera con nosotros”, adquieren aquí la plenitud de su sentido, que quizá el autor no tuviera expreso, y es que “sin nosotros” es con nosotros a rastras, en lo peor. O nos metemos o nos meten. Así, la tercera hipótesis es la versión negativa de la primera hipótesis, su reverso.”
“Sin embargo ese peor no es lo peor. La cuarta hipótesis nos propone como el límite absoluto de lo peor, que sería un singular y agravado destino puertorriqueño. Y más grave aún: sería un Puerto Rico peor que Puerto Rico, porque significaría el bloqueo de la Cuenca del Plata por el Imperio Yanqui y el jaque mate al desarrollo del Hemisferio Sur Latinoamericano. Sería una catástrofe no sólo uruguaya, sino argentina, brasileña, paraguaya, boliviana, chilena.”
“Comprometería de raíz la marcha del “Cono Sur”. Sería amenaza de frustración para el nacionalismo argentino y brasileño, y por ende, para toda América Latina. En nuestras manos está que no sea así. Afortunadamente, en la desgracia, es menos probable que la hipótesis anterior. Pues implica la mayor capitulación argentina y brasileña imaginable. Pero ya en nuestra historia, Montevideo, el de la “Defensa” y la “Nueva Troya”, jugó como un “Saigón Sudamericano”. No se puede desechar el que se nos convierta en el Hong-Kong rioplatense: plaza fuerte de custodia y emplazamiento para banqueros, timba y turistas.”
Permítasenos esta larga cita al Prof.A.Methol Ferre, de su obra “El Uruguay como problema”. Como dice el Cr. Iglesias, la integración se hará con nosotros o sin nosotros, pero cada tanto dudamos en despojarnos de nuestro destino fundacional: el llamado Uruguay internacional, una versión sureña entre Bélgica y Gibraltar, creatura de la diplomacia inglesa del siglo XIX.
Una doble personalidad casi esquizofrénica impera en el Frente Amplio Por un lado nuestro presidente, Mujica, de profunda raíz federal y americanista, abocado a reconstruir lazos, a liberar puentes cortados, a afianzar mercados regionales y a diversificar los extra región, pero pensando siempre en crecer en base a la integración complementaria de nuestras fuerzas productivas.
Por el otro, los defensores de la insularidad, del Uruguay como plaza financiera, geopolítica y hasta militar, de potencias extranjeras. Son los que añoran los años dorados de la Reina Victoria, del Uruguay satisfecho de los años del primer centenario…pero el mundo cambió y no lo quieren aceptar. Dentro del Frente Amplio la línea insular se manifiesta en los dichos y hechos de Tabaré que tanto han alborotado a nuestra política parroquial.
Recordemos que en los momentos de la implantación de las pasteras en nuestro territorio, a Tabaré los agentes de la oposición, Sanguinetti, Batlle y Lacalle, lo instaban a la confrontación con el gobierno argentino, todos tomando parte de las pujas políticas internas de nuestros vecinos, víctimas de un viceral y ancestral antiperonismo, hoy anti-KK.Por lo tanto no podemos dejar de sonreír al escucharlos decir que “lo malo no fue la actitud , sino el haberlo dicho, reconocido públicamente”. Es que en ese momento Tabaré estaba actuando en sintonía con el partido de la insularidad , encubierto bajo la consigna de “mas y mejor Mercosur”, pero que ante toda contrariedad amenazaba con salirse , incluso estuvieron , Tabaré y Danilo, propulsando nuestra integración al ALCA, en franco rompimiento con los acuerdos del Mercosur. Sólo la ineficiente burocracia yanqui en otorgar las vías rápidas comerciales con una alternativa creíble superadora de nuestros crecientes lazos comerciales con la región, sustituyéndolos con ventaja, impidió se concretara el desatino secesionista.
Ahora Tabaré se postula como la única alternativa :¿después de Mujica, qué? ¡Tabaré! Y todos concluyen que es una candidatura cantada para enfrentar a los rosados en el 14. En medio de estas señales, en forma inocente, en un entorno adolecente en el seno de un secundario-Monte VI-que anuncia en su página web: ASPROE ha solicitado la atención espiritual cristiana de sus alumnos a sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei. Colegio privado católico se forman los futuros miembros de la “intelligentzia oriental”, allí fue a exponer sus hipótesis bélicas en el conflicto por la instalación de las pasteras en la banda Oriental del Uruguay, sobre lo cual está todo dicho, contradicho, pero no explicado.
¿A quién iban realmente dirigidas estas palabras de Tabaré?
1-Recordemos que éste venia de participar en apoyo a la candidatura de Hermes Binner, candidato del Frente Amplio Progresista, invitado por el agente publicitario del candidato argentino Esteban Valenti, para que los uruguayos residentes allí apoyaran esta candidatura, seguramente, para su parecer, como la mas compatible con el Frente Amplio .Dejando en claro su opción no Kicherista en las próximas elecciones. Algo muy coherente con sus actitudes belicosas durante el conflicto con Argentina.
2-Que la opción Mujica dentro del Frente Amplio termina con esta presidencia, que éste no tiene sucesores a la vista para oponérsele a una eventual candidatura de Tabaré, ni aún de Astori, su candidato en las internas frentistas.
3-Que es patente la clara ventaja electoral de Cristina a la que nadie ya le quita un triunfo aplastante en primera vuelta.
4-Que el PT en el Brasil renovó recientemente con Dilma su compromiso americanista integrador.
Es en este entorno geopolítico , que Tabaré renueva sus votos como gran aliado de los Estados Unidos en la región. Asegurándose, de esta forma, la confianza del Departamento de Estado en vistas a las próximas elecciones. Esta inusitada campaña electoral emprendida por Tabaré va entonces dirigida al “gran elector invisible”, asegurándole su condición de aliado en esta región del continente. Para que en esta carrera de pretendientes locales apuesten al Frente Amplio para la mejor defensa de sus intereses.
Queda develado el misterio, el sentido, de estas aparentemente infortunadas expresiones de Tabaré, que dejaron descolocados a sus rivales rosados en esta puja por permanecer en la “casa del Gran Hermano”. Leer más...
“Sin embargo ese peor no es lo peor. La cuarta hipótesis nos propone como el límite absoluto de lo peor, que sería un singular y agravado destino puertorriqueño. Y más grave aún: sería un Puerto Rico peor que Puerto Rico, porque significaría el bloqueo de la Cuenca del Plata por el Imperio Yanqui y el jaque mate al desarrollo del Hemisferio Sur Latinoamericano. Sería una catástrofe no sólo uruguaya, sino argentina, brasileña, paraguaya, boliviana, chilena.”
“Comprometería de raíz la marcha del “Cono Sur”. Sería amenaza de frustración para el nacionalismo argentino y brasileño, y por ende, para toda América Latina. En nuestras manos está que no sea así. Afortunadamente, en la desgracia, es menos probable que la hipótesis anterior. Pues implica la mayor capitulación argentina y brasileña imaginable. Pero ya en nuestra historia, Montevideo, el de la “Defensa” y la “Nueva Troya”, jugó como un “Saigón Sudamericano”. No se puede desechar el que se nos convierta en el Hong-Kong rioplatense: plaza fuerte de custodia y emplazamiento para banqueros, timba y turistas.”
Permítasenos esta larga cita al Prof.A.Methol Ferre, de su obra “El Uruguay como problema”. Como dice el Cr. Iglesias, la integración se hará con nosotros o sin nosotros, pero cada tanto dudamos en despojarnos de nuestro destino fundacional: el llamado Uruguay internacional, una versión sureña entre Bélgica y Gibraltar, creatura de la diplomacia inglesa del siglo XIX.
Una doble personalidad casi esquizofrénica impera en el Frente Amplio Por un lado nuestro presidente, Mujica, de profunda raíz federal y americanista, abocado a reconstruir lazos, a liberar puentes cortados, a afianzar mercados regionales y a diversificar los extra región, pero pensando siempre en crecer en base a la integración complementaria de nuestras fuerzas productivas.
Por el otro, los defensores de la insularidad, del Uruguay como plaza financiera, geopolítica y hasta militar, de potencias extranjeras. Son los que añoran los años dorados de la Reina Victoria, del Uruguay satisfecho de los años del primer centenario…pero el mundo cambió y no lo quieren aceptar. Dentro del Frente Amplio la línea insular se manifiesta en los dichos y hechos de Tabaré que tanto han alborotado a nuestra política parroquial.
Recordemos que en los momentos de la implantación de las pasteras en nuestro territorio, a Tabaré los agentes de la oposición, Sanguinetti, Batlle y Lacalle, lo instaban a la confrontación con el gobierno argentino, todos tomando parte de las pujas políticas internas de nuestros vecinos, víctimas de un viceral y ancestral antiperonismo, hoy anti-KK.Por lo tanto no podemos dejar de sonreír al escucharlos decir que “lo malo no fue la actitud , sino el haberlo dicho, reconocido públicamente”. Es que en ese momento Tabaré estaba actuando en sintonía con el partido de la insularidad , encubierto bajo la consigna de “mas y mejor Mercosur”, pero que ante toda contrariedad amenazaba con salirse , incluso estuvieron , Tabaré y Danilo, propulsando nuestra integración al ALCA, en franco rompimiento con los acuerdos del Mercosur. Sólo la ineficiente burocracia yanqui en otorgar las vías rápidas comerciales con una alternativa creíble superadora de nuestros crecientes lazos comerciales con la región, sustituyéndolos con ventaja, impidió se concretara el desatino secesionista.
Ahora Tabaré se postula como la única alternativa :¿después de Mujica, qué? ¡Tabaré! Y todos concluyen que es una candidatura cantada para enfrentar a los rosados en el 14. En medio de estas señales, en forma inocente, en un entorno adolecente en el seno de un secundario-Monte VI-que anuncia en su página web: ASPROE ha solicitado la atención espiritual cristiana de sus alumnos a sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei. Colegio privado católico se forman los futuros miembros de la “intelligentzia oriental”, allí fue a exponer sus hipótesis bélicas en el conflicto por la instalación de las pasteras en la banda Oriental del Uruguay, sobre lo cual está todo dicho, contradicho, pero no explicado.
¿A quién iban realmente dirigidas estas palabras de Tabaré?
1-Recordemos que éste venia de participar en apoyo a la candidatura de Hermes Binner, candidato del Frente Amplio Progresista, invitado por el agente publicitario del candidato argentino Esteban Valenti, para que los uruguayos residentes allí apoyaran esta candidatura, seguramente, para su parecer, como la mas compatible con el Frente Amplio .Dejando en claro su opción no Kicherista en las próximas elecciones. Algo muy coherente con sus actitudes belicosas durante el conflicto con Argentina.
2-Que la opción Mujica dentro del Frente Amplio termina con esta presidencia, que éste no tiene sucesores a la vista para oponérsele a una eventual candidatura de Tabaré, ni aún de Astori, su candidato en las internas frentistas.
3-Que es patente la clara ventaja electoral de Cristina a la que nadie ya le quita un triunfo aplastante en primera vuelta.
4-Que el PT en el Brasil renovó recientemente con Dilma su compromiso americanista integrador.
Es en este entorno geopolítico , que Tabaré renueva sus votos como gran aliado de los Estados Unidos en la región. Asegurándose, de esta forma, la confianza del Departamento de Estado en vistas a las próximas elecciones. Esta inusitada campaña electoral emprendida por Tabaré va entonces dirigida al “gran elector invisible”, asegurándole su condición de aliado en esta región del continente. Para que en esta carrera de pretendientes locales apuesten al Frente Amplio para la mejor defensa de sus intereses.
Queda develado el misterio, el sentido, de estas aparentemente infortunadas expresiones de Tabaré, que dejaron descolocados a sus rivales rosados en esta puja por permanecer en la “casa del Gran Hermano”. Leer más...
MENTALIDAD GUANTANAMERA
El 16 de junio de 1955 al medio día la fuerza aérea argentina bombardea la Plaza de Mayo, siendo su blanco la Casa de Gobierno y el Ministerio de Trabajo. El objetivo asesinar al presidente Perón y a los miembros de su gobierno. Se ponía en marcha el plan cívico militar de destrucción del proyecto nacionalista iniciado una década atrás. La Argentina ya no era la misma, era una potencia industrial con fuertes sindicatos obreros y su población se había duplicado con relación a los tiempos del centenario que tanto añoraba la oligarquía vacuna expresada en la Asociación Rural Argentina principal foco civil golpista.
El intento de junio fracasa dejando un saldo de mas de 300 civiles muertos en el micro centro de Buenos Aires, y en otros objetivos de los bombardeos iniciados ese día contra posibles lugares de residencia del Presidente Perón.
La población es tomada de sorpresa puesto que esperaba un sobrevuelo de aviones en son de conmemoración pública y fue un raid sobre la población civil. Un troleybús lleno de escolares fue destrozado y todos sus ocupantes asesinados. El bombardeo duró varias horas, pero el golpe fracasó falta de cordinación de los comandos militares y éstos fueron finalmente derrotados y los rendidos fueron respetados en sus vidas… Treinta oficiales se refugian con sus aviones en territorio uruguayo y el cabecilla civil del golpismo, Miguel Zavala Ortíz, Unión Cívica Radica, es recibido como un héroe y se asila , junto los aviadores que habían minutos antes arrojado bombas y metralla sobre la capital de su país. Entre los cabecillas civiles de los golpistas se encontraba Américo Chioldi, dirigente máximo del Partido Socialista argentino. Unos meses después, en setiembre, los golpistas coronarían con éxito su asalto al poder. Luego de declarar pomposamente que “no había ni vencidos ni vencedores”, iniciaron un proceso de sangrientas purgas políticas, fusilamientos de militares peronistas, y la prohibición por casi dos décadas de la principal fuerza política argentina. Se prohibió hasta escribir o nombrar a Perón o el peronismo. Como aquí, en tiempos de Pacheco, se prohibiera la palabra tupamaro y todos sus derivados, a los cuales la prensa solo podía aludir como “los innombrables”, en un esfuerzo de las oligarquías políticas por negar la adversa realidad.
La izquierda cipaya, insignificante en las urnas, había hecho alianza con las fuerzas políticas de la derecha ruralista argentina, tras las reiteradas derrotas electorales sufridas en la década peronista.
En el Uruguay se vivía una verdadera euforia antiperonista, nuestra principal prensa de derecha e izquierda, salvo el vocero de Herrera, El Debate, se hacían eco de la campaña anti-argentina. Las emisoras de radio uruguayas, Carve y Colonia, la prédica de prensa como la del “El País”, para nombrar las principales, actuaron todo el tiempo al servicio del golpismo, soliviantando a la opinión pública uruguaya.
Luego el 16 de setiembre, cuando se da el golpe definitivo contra el pueblo argentino, las multitudes uruguayas salen a festejar a 18 de julio como causa propia el proceso criminal que se iniciaba en la vecina orilla , el cual se extendería durante 18 años, solo interrumpido por el efímero retorno de Perón en 1973.
El genocidio argentino no comenzó en 1976, los mismos actores del golpismo de 1955 se consolidan a lo largo de las dos décadas infames. Baste recordar que entre los aviadores que bombardearon Buenos Aires se encontraba el luego Almirante Massera, vaya esto para refrescar algunas frágiles memorias.
Uruguay en la década peronista fue convertido en un enclave antiargentino, desde donde la diplomacia norteamericana organizo la destrucción del régimen cn mas sustento popular que tuvo el hermano país desde su independencia.
Por ello en Uruguay el americanismo es una posición muy nueva para la izquierda, se remonta a los tiempos de Vivian Trías, e inexistente dentro de los cuadros del Partido Colorado.
Dentro del Partido Nacional estaba solo Herrera contra la conjura cipaya riplatense. Será el ala caganchera del Partido Nacional el que postulará la “doctrina Larreta”, de la intervención multilateral, rechazada en los foros latinoamericanos, haciéndole los mandados a la diplomacia yanqui en su afán de bloquear y , eventualmente, desatar una guerra multilateral contra la argentina.
Toda esta conjura cipaya continental solo fue impedida por el esfuerzo titánico del doctor Luis A. de Herrera, que se mantuvo en digna soledad en la resistencia a convertir al Uruguay en base de desembarco de las fuerzas de conquista yanquis sobre nuestra América.
Pero de aquellas propagandas, de aquellas aparcerías políticas, aún perduran rescoldos. Y ese es el motivo de la masiva incomprensión de la intelligentzia uruguaya del peronismo cada vez que éste resurge de las cenizas del holocausto, como el ave Fénix, como expresión autentica del pueblo argentino.
Un común denominador de prejuicios políticos, incomprensiones culturales y macaneos de historiadores colonialistas, han hecho incomprensible el pensamiento de nuestros políticos , entre ellos surge paradigmático, los ejemplos de Jorge Batlle-“los argentinos son todos ladrones”(menos los hermanos Rohm), y el mismísimo Tabaré Vazquez con sus confesiones .
Los finlandeses lograron afirmar sus intereses en esta banda gracias a esta actitud chovinista, antiargentina, de nuestra clase política, de amplio espectro discursivo, pero mancomunada en esta situación generada por las papeleras y nuestros vecinos entrerrianos.
Vimos horrorizados surgir el espectro de los años cincuenta en el masivo anti kishnerismo de nuestra prensa y de nuestros políticos. No es de extrañar que ahora, cuando las relaciones entre argentinos y orientales están su mejor momento, gracias a la buena actitud política de Mujica, sus rivales en la interna, salgan ahora a vapulear fantasmas del pasado reciente , no solo por aparente protagonismo, brindando un imprudente servicio a la causa antiamericana.
Si Tabaré hizo lo que dijo, o si solo lo pensó, es suficiente para asumir que hay mucha gente con mentalidad guantanamera entre los unitarios entenados de Lord Ponsomby. Leer más...
El intento de junio fracasa dejando un saldo de mas de 300 civiles muertos en el micro centro de Buenos Aires, y en otros objetivos de los bombardeos iniciados ese día contra posibles lugares de residencia del Presidente Perón.
La población es tomada de sorpresa puesto que esperaba un sobrevuelo de aviones en son de conmemoración pública y fue un raid sobre la población civil. Un troleybús lleno de escolares fue destrozado y todos sus ocupantes asesinados. El bombardeo duró varias horas, pero el golpe fracasó falta de cordinación de los comandos militares y éstos fueron finalmente derrotados y los rendidos fueron respetados en sus vidas… Treinta oficiales se refugian con sus aviones en territorio uruguayo y el cabecilla civil del golpismo, Miguel Zavala Ortíz, Unión Cívica Radica, es recibido como un héroe y se asila , junto los aviadores que habían minutos antes arrojado bombas y metralla sobre la capital de su país. Entre los cabecillas civiles de los golpistas se encontraba Américo Chioldi, dirigente máximo del Partido Socialista argentino. Unos meses después, en setiembre, los golpistas coronarían con éxito su asalto al poder. Luego de declarar pomposamente que “no había ni vencidos ni vencedores”, iniciaron un proceso de sangrientas purgas políticas, fusilamientos de militares peronistas, y la prohibición por casi dos décadas de la principal fuerza política argentina. Se prohibió hasta escribir o nombrar a Perón o el peronismo. Como aquí, en tiempos de Pacheco, se prohibiera la palabra tupamaro y todos sus derivados, a los cuales la prensa solo podía aludir como “los innombrables”, en un esfuerzo de las oligarquías políticas por negar la adversa realidad.
La izquierda cipaya, insignificante en las urnas, había hecho alianza con las fuerzas políticas de la derecha ruralista argentina, tras las reiteradas derrotas electorales sufridas en la década peronista.
En el Uruguay se vivía una verdadera euforia antiperonista, nuestra principal prensa de derecha e izquierda, salvo el vocero de Herrera, El Debate, se hacían eco de la campaña anti-argentina. Las emisoras de radio uruguayas, Carve y Colonia, la prédica de prensa como la del “El País”, para nombrar las principales, actuaron todo el tiempo al servicio del golpismo, soliviantando a la opinión pública uruguaya.
Luego el 16 de setiembre, cuando se da el golpe definitivo contra el pueblo argentino, las multitudes uruguayas salen a festejar a 18 de julio como causa propia el proceso criminal que se iniciaba en la vecina orilla , el cual se extendería durante 18 años, solo interrumpido por el efímero retorno de Perón en 1973.
El genocidio argentino no comenzó en 1976, los mismos actores del golpismo de 1955 se consolidan a lo largo de las dos décadas infames. Baste recordar que entre los aviadores que bombardearon Buenos Aires se encontraba el luego Almirante Massera, vaya esto para refrescar algunas frágiles memorias.
Uruguay en la década peronista fue convertido en un enclave antiargentino, desde donde la diplomacia norteamericana organizo la destrucción del régimen cn mas sustento popular que tuvo el hermano país desde su independencia.
Por ello en Uruguay el americanismo es una posición muy nueva para la izquierda, se remonta a los tiempos de Vivian Trías, e inexistente dentro de los cuadros del Partido Colorado.
Dentro del Partido Nacional estaba solo Herrera contra la conjura cipaya riplatense. Será el ala caganchera del Partido Nacional el que postulará la “doctrina Larreta”, de la intervención multilateral, rechazada en los foros latinoamericanos, haciéndole los mandados a la diplomacia yanqui en su afán de bloquear y , eventualmente, desatar una guerra multilateral contra la argentina.
Toda esta conjura cipaya continental solo fue impedida por el esfuerzo titánico del doctor Luis A. de Herrera, que se mantuvo en digna soledad en la resistencia a convertir al Uruguay en base de desembarco de las fuerzas de conquista yanquis sobre nuestra América.
Pero de aquellas propagandas, de aquellas aparcerías políticas, aún perduran rescoldos. Y ese es el motivo de la masiva incomprensión de la intelligentzia uruguaya del peronismo cada vez que éste resurge de las cenizas del holocausto, como el ave Fénix, como expresión autentica del pueblo argentino.
Un común denominador de prejuicios políticos, incomprensiones culturales y macaneos de historiadores colonialistas, han hecho incomprensible el pensamiento de nuestros políticos , entre ellos surge paradigmático, los ejemplos de Jorge Batlle-“los argentinos son todos ladrones”(menos los hermanos Rohm), y el mismísimo Tabaré Vazquez con sus confesiones .
Los finlandeses lograron afirmar sus intereses en esta banda gracias a esta actitud chovinista, antiargentina, de nuestra clase política, de amplio espectro discursivo, pero mancomunada en esta situación generada por las papeleras y nuestros vecinos entrerrianos.
Vimos horrorizados surgir el espectro de los años cincuenta en el masivo anti kishnerismo de nuestra prensa y de nuestros políticos. No es de extrañar que ahora, cuando las relaciones entre argentinos y orientales están su mejor momento, gracias a la buena actitud política de Mujica, sus rivales en la interna, salgan ahora a vapulear fantasmas del pasado reciente , no solo por aparente protagonismo, brindando un imprudente servicio a la causa antiamericana.
Si Tabaré hizo lo que dijo, o si solo lo pensó, es suficiente para asumir que hay mucha gente con mentalidad guantanamera entre los unitarios entenados de Lord Ponsomby. Leer más...
DESARROLLO INDUSTRIAL
El legado de Benjamín Franklin
Mario De Souza Analista
A mediados del siglo XVIII se debatía en el mundo anglosajón, Inglaterra y sus colonias americanas, las virtudes del desarrollo industrial. Son de ese siglo los aportes de Adam Smith, en su famoso panfleto liberal "La riqueza de las naciones", y los estudios de R. Malthus alertando sobre la explosión demográfica que comenzaba a gestarse por el industrialismo. Todos estos pensadores han tenido mayor o menor difusión en el mundo castellano, menos uno, principalísimo, nacido en las colonias angloamericanas, Benjamín Franklin, al cual no en vano han premiado con su esfinge en el mas popular billete imperial de cien dólares. Aquí se le conoce como el inventor del pararrayos, pero su correspondencia política no ha sido ni divulgada ni apreciada como la de otros pensadores contemporáneos suyos ya citados y otros. Tal vez para no "avivar giles". En contraposición, tuvieron abundante difusión entre los no angloparlantes Adam Smith y su panfleto liberal.
Franklin alternó con lo mas graneado de la intelectualidad anglosajona de su época, siendo uno de los mas lúcidos promotores del industrialismo, dándole el sentido de herramienta para lograr el futuro predominio de la nación inglesa. Fue el primero en enunciar el concepto geopolítico de "espacio vital", doscientos años antes de que Hitler lo hiciera suyo.
Analizando la demografía de su entorno saca unas conclusiones con proyección política en los siglos por venir, dice: "Como el crecimiento de la población depende del incremento que se dé a los matrimonios, las siguientes causas pueden disminuir una nación: 1-Ser conquistada. Porque los conquistadores aumentarán las oficinas de impuestos, y extraerán grandes tributos del trabajo de los conquistados, y todo esto, rebajando el nivel de vida de los nativos, hace disminuir sus matrimonios, mientras que el de los extranjeros se acrecienta."
Esto llevaría, siglos mas tarde, a que la república imperial del norte en su derrame por el Caribe, en sus ocupaciones en Nicaragua y Haití de comienzos del siglo XX, lo primero que impusieron fue gravámenes al consumo (IVA), establecieron un Banco Central para fijar una política monetaria que mantuviera sobrevaluada la moneda local frente al dólar, como forma de impedir la industrialización local y fomentar el fluido de capitales hacia el exterior, etc.
A mediados del siglo XX estas directivas, basadas en el pensamiento , se impondrían por medio de los organismos multilaterales como el FMI a gobiernos débiles y tutelados, o por medio de sangrientas satrapías militares.
Sigue Franklin enumerando los factores que pueden arruinar a una nación: 2-Pérdida del territorio: por ejemplo, los bretones fueron arrojados a Gales y se agruparon como pueblo en una tierra árida, que no alcanzaba a mantener tanta gente, mientras los sajones crecieron en las tierras abandonadas por aquellos, hasta que la isla se llenó de ingleses. Fenómeno recurrente en la historia de los pueblos, también se produjo en América en detrimento de las poblaciones originarias, que o fueron exterminadas o confinadas en las tierras altas y pobres del continente.
Pero aquí viene lo mejor: 3-Pérdida del comercio: manufacturas exportadas favorecen a países extranjeros, quienes se encuentran entonces en condiciones de casarse y formar familias, por tanto, de aumentar en número. "Si se priva a una nación de cualquier rama de su trabajo, y no se encuentra trabajo para la gente que ahí trabajaba, se le privará a su vez de cantidad de gente".
Luego enumera otro conjunto de factores que pueden arruinar a una nación, todos ellos los hemos experimentado en carne propia en la gran nación iberoamericana, pero vale la pena puntuarlas: "Pérdida de alimentos. "
"Gobierno malo y propiedad insegura": guerras civiles, pérdida de recursos alimenticios a manos de otras naciones, etc.
En el ítem 15 anticipa el papel inhibidor del crecimiento demográfico que tiene el consumismo: "Los lujos importados y las manufacturas innecesarias importadas y usadas en una nación, por la misma razón que aumentan la población de la nación que las provee, hace disminuir la población de la nación que las consume. Por eso las leyes que protegen contra esas importaciones y promueven las exportaciones de productos para ser consumidos en mercados extranjeros, pueden ser llamadas leyes generadoras, que por aumentar las riquezas del país exportador, incrementan los matrimonios. Estas leyes favorecen a un país doblemente, porque aumentan su propia población y disminuyen la de sus vecinos." Y los vecinos éramos y somos los sureños. Que en tiempos de Franklin, 1750, superábamos en población a la nación inglesa en su conjunto, la cual, en ambas márgenes del océano Atlántico, no superaba los diez millones de personas, en tanto solo en Iberoamérica se superaban los doce millones. Cuando Nueva York tenía una decena de miles de habitantes, México, ya tenía ciento veinte mil almas.
De ahí la obsesión de la inteligencia angloparlante por el comercio como forma de crecer reduciendo a su vez a sus vecinos, los sureños; ya llegaría el momento de la conquista territorial. En el siglo XX, en su voraz expansión hacia el oeste, los angloamericanos llegan a las costas del Pacífico, tomando para sí la mitad de México .
El liberalismo económico fue un artificio para lograr el crecimiento de la nación inglesa en los últimos tres siglos. Al sur del río Bravo no faltaron invasiones, llamados a las intervenciones militares extranjeras por parte de los mercachifles de los puertos, motines militares y subversiones académicas tendientes a mantenernos en el coloniaje cultural y económico.
Los iberoamericanos, al igual que nuestros predecesores los indios, nos dejamos engañar con espejitos de colores y chafalonías intelectuales, abdicando de nuestra capacidad de cambiar la realidad de acuerdo a nuestras conveniencias y necesidades. Pueblos sin tierras ni recursos propios fueron capaces de parasitar mercantilmente a quienes todo lo tenían bajo sus pies, porque fueron capaces de crear su concepto de valor: "A medida que aumenta la tecnificación disminuye el trabajo necesario, y estos métodos hacen suponer mayor trabajo empleado en su manufactura que el que realmente hay, creando un precio ficticio, e induciendo a pagar más por ello que lo que realmente vale". Por ello Franklin concluye que el enriquecimiento de una nación por medio del comercio es "generalmente engaño".
Y cuando el engaño no es ya ni suficiente ni posible, sobrevienen las guerras de conquista. Leer más...
Mario De Souza Analista
A mediados del siglo XVIII se debatía en el mundo anglosajón, Inglaterra y sus colonias americanas, las virtudes del desarrollo industrial. Son de ese siglo los aportes de Adam Smith, en su famoso panfleto liberal "La riqueza de las naciones", y los estudios de R. Malthus alertando sobre la explosión demográfica que comenzaba a gestarse por el industrialismo. Todos estos pensadores han tenido mayor o menor difusión en el mundo castellano, menos uno, principalísimo, nacido en las colonias angloamericanas, Benjamín Franklin, al cual no en vano han premiado con su esfinge en el mas popular billete imperial de cien dólares. Aquí se le conoce como el inventor del pararrayos, pero su correspondencia política no ha sido ni divulgada ni apreciada como la de otros pensadores contemporáneos suyos ya citados y otros. Tal vez para no "avivar giles". En contraposición, tuvieron abundante difusión entre los no angloparlantes Adam Smith y su panfleto liberal.
Franklin alternó con lo mas graneado de la intelectualidad anglosajona de su época, siendo uno de los mas lúcidos promotores del industrialismo, dándole el sentido de herramienta para lograr el futuro predominio de la nación inglesa. Fue el primero en enunciar el concepto geopolítico de "espacio vital", doscientos años antes de que Hitler lo hiciera suyo.
Analizando la demografía de su entorno saca unas conclusiones con proyección política en los siglos por venir, dice: "Como el crecimiento de la población depende del incremento que se dé a los matrimonios, las siguientes causas pueden disminuir una nación: 1-Ser conquistada. Porque los conquistadores aumentarán las oficinas de impuestos, y extraerán grandes tributos del trabajo de los conquistados, y todo esto, rebajando el nivel de vida de los nativos, hace disminuir sus matrimonios, mientras que el de los extranjeros se acrecienta."
Esto llevaría, siglos mas tarde, a que la república imperial del norte en su derrame por el Caribe, en sus ocupaciones en Nicaragua y Haití de comienzos del siglo XX, lo primero que impusieron fue gravámenes al consumo (IVA), establecieron un Banco Central para fijar una política monetaria que mantuviera sobrevaluada la moneda local frente al dólar, como forma de impedir la industrialización local y fomentar el fluido de capitales hacia el exterior, etc.
A mediados del siglo XX estas directivas, basadas en el pensamiento , se impondrían por medio de los organismos multilaterales como el FMI a gobiernos débiles y tutelados, o por medio de sangrientas satrapías militares.
Sigue Franklin enumerando los factores que pueden arruinar a una nación: 2-Pérdida del territorio: por ejemplo, los bretones fueron arrojados a Gales y se agruparon como pueblo en una tierra árida, que no alcanzaba a mantener tanta gente, mientras los sajones crecieron en las tierras abandonadas por aquellos, hasta que la isla se llenó de ingleses. Fenómeno recurrente en la historia de los pueblos, también se produjo en América en detrimento de las poblaciones originarias, que o fueron exterminadas o confinadas en las tierras altas y pobres del continente.
Pero aquí viene lo mejor: 3-Pérdida del comercio: manufacturas exportadas favorecen a países extranjeros, quienes se encuentran entonces en condiciones de casarse y formar familias, por tanto, de aumentar en número. "Si se priva a una nación de cualquier rama de su trabajo, y no se encuentra trabajo para la gente que ahí trabajaba, se le privará a su vez de cantidad de gente".
Luego enumera otro conjunto de factores que pueden arruinar a una nación, todos ellos los hemos experimentado en carne propia en la gran nación iberoamericana, pero vale la pena puntuarlas: "Pérdida de alimentos. "
"Gobierno malo y propiedad insegura": guerras civiles, pérdida de recursos alimenticios a manos de otras naciones, etc.
En el ítem 15 anticipa el papel inhibidor del crecimiento demográfico que tiene el consumismo: "Los lujos importados y las manufacturas innecesarias importadas y usadas en una nación, por la misma razón que aumentan la población de la nación que las provee, hace disminuir la población de la nación que las consume. Por eso las leyes que protegen contra esas importaciones y promueven las exportaciones de productos para ser consumidos en mercados extranjeros, pueden ser llamadas leyes generadoras, que por aumentar las riquezas del país exportador, incrementan los matrimonios. Estas leyes favorecen a un país doblemente, porque aumentan su propia población y disminuyen la de sus vecinos." Y los vecinos éramos y somos los sureños. Que en tiempos de Franklin, 1750, superábamos en población a la nación inglesa en su conjunto, la cual, en ambas márgenes del océano Atlántico, no superaba los diez millones de personas, en tanto solo en Iberoamérica se superaban los doce millones. Cuando Nueva York tenía una decena de miles de habitantes, México, ya tenía ciento veinte mil almas.
De ahí la obsesión de la inteligencia angloparlante por el comercio como forma de crecer reduciendo a su vez a sus vecinos, los sureños; ya llegaría el momento de la conquista territorial. En el siglo XX, en su voraz expansión hacia el oeste, los angloamericanos llegan a las costas del Pacífico, tomando para sí la mitad de México .
El liberalismo económico fue un artificio para lograr el crecimiento de la nación inglesa en los últimos tres siglos. Al sur del río Bravo no faltaron invasiones, llamados a las intervenciones militares extranjeras por parte de los mercachifles de los puertos, motines militares y subversiones académicas tendientes a mantenernos en el coloniaje cultural y económico.
Los iberoamericanos, al igual que nuestros predecesores los indios, nos dejamos engañar con espejitos de colores y chafalonías intelectuales, abdicando de nuestra capacidad de cambiar la realidad de acuerdo a nuestras conveniencias y necesidades. Pueblos sin tierras ni recursos propios fueron capaces de parasitar mercantilmente a quienes todo lo tenían bajo sus pies, porque fueron capaces de crear su concepto de valor: "A medida que aumenta la tecnificación disminuye el trabajo necesario, y estos métodos hacen suponer mayor trabajo empleado en su manufactura que el que realmente hay, creando un precio ficticio, e induciendo a pagar más por ello que lo que realmente vale". Por ello Franklin concluye que el enriquecimiento de una nación por medio del comercio es "generalmente engaño".
Y cuando el engaño no es ya ni suficiente ni posible, sobrevienen las guerras de conquista. Leer más...
DEL ENGAÑO A LA CONQUISTA
El legado de Benjamín Franklin.
A mediados del siglo XVIII se debatía en el mundo anglosajón, Inglaterra y sus colonias americanas, las virtudes del desarrollo industrial. Son de ese siglo los aportes de Adam Smith, en su famoso panfleto liberal “La Riqueza de las naciones”, los estudios de R.Malthus alertando sobre la explosión demográfica que comenzaba a gestarse por el industrialismo. Todos estos pensadores han tenido mayor o menor difusión en el mundo castellano, menos uno, principalísimo, nacido en las colonias angloamericanas, Benjamín Franklin, al cual no en vano han premiado con su esfinge al mas popular billete imperial de cien dólares. Aquí se le conoce como inventor del pararrayos, pero su correspondencia política no ha sido ni divulgada ni apreciada como otros pensadores contemporáneos suyos ya citados y otros. Tal vez para no “avivar giles”, sin embargo tuvo abundante difusión entre los no angloparlantes Adam Smith y su panfleto liberal.
Franklin alternó con lo mas graneado de la intelectualidad anglosajona de su época siendo uno de los mas lúcidos promotores del industrialismo , dándole el sentido de herramienta para lograr el futuro predominio de la nación inglesa. Fue el primero en enunciar el concepto geopolítico de “espacio vital”, doscientos años antes de que Hitler lo hiciera suyo.
Analizando la demografía de su entorno saca unas conclusiones con proyección política en los siglos por venir, dice:”Como el crecimiento de la población depende del incremento que se de a los matrimonios, las siguientes causas pueden disminuir una Nación: 1-Ser conquistada. Porque los conquistadores aumentarán las oficinas de impuestos, y extraerán grandes tributos del trabajo de los conquistados, y todo esto, rebajando el nivel de vida de los nativos, hace disminuir sus matrimonios, mientras que el de los extranjeros se acrecienta.”
Esto llevaría, siglos mas tarde, a que la república imperial del norte en su derrame por el Caribe, en sus ocupaciones en Nicaragua y Haití de comienzos del siglo XX, lo primero que impusieron fue gravámenes al consumo(IVA) , establecieron un Banco Central para fijar una política monetaria que mantuviera sobrevaluada la moneda local frente al dólar, como forma de impedir la industrialización local y fomentar el fluido de capitales hacia el exterior, etc .
A mediados del siglo XX estas directivas, basadas en el pensamiento frankiniano, se impondrían por medio de los organismos multilaterales como el FMI a gobiernos débiles y tutelados, o por medio de sangrientas satrapías militares.
Sigue Franklin enumerando los factores que pueden arruinar a una Nación:2-Pérdida del territorio: Por ejemplo, los Bretones fueron arrojados a Gales y se agruparon como pueblo en una tierra árida, que no alcanzaba a mantener tanta gente, mientras los sajones crecieron en las tierras abandonaddas por aquellos, hasta que la isla se llenó de ingleses”. Fenómeno recurrente en la historia de los pueblos, también se produjo en América en detrimento de las poblaciones originarias , que o fueron exterminadas o confinadas en las tierras altas y pobres del continente.
Pero aquí viene lo mejor: 3-Pérdida del comercio: Manufacturas exportadas favorecen a países extranjeros, quienes se encuentran entonces en condiciones de casarse y formar familias, por tanto, de aumentar en número. Si se priva a una Nación de cualquier rama de su trabajo, y no se encuentra trabajo para la gente que ahí trabajaba, se le privará a su vez de cantidad de gente”-
Luego enumera otro conjunto de factores que pueden arruinar a una nación, todos ellos los hemos experimentado en carne propia en la gran nación iberoamericana, pero vale la pena puntuarlas:”Pérdida de alimentos. “
”Gobierno malo y propiedad insegura”:guerras civiles, pérdida de recursos alimenticios a manos de otras naciones, etc.
En el ítem 15, anticipa el papel inhibidor del crecimiento demográfico que tiene el consumismo:” Los lujos importados y las manufacturas innecesarias importadas y usasdas en una nación, por la misma razón que aumentan la población de la nación que las provee, hace disminuir la población de la nación que las consume. Por eso las leyes que protegen contra esas importaciones y promueven las exportaciones, de productos para ser consumidos en mercados extranjeros, pueden ser llamadas leyes generadoras, que por aumentar las riquezas del país exportador, incrementan los matrimonios. Estas leyes favorecen a un país doblemente, porque aumentan su propia población y disminuyen la de sus vecinos.” Y los vecinos éramos y somos los sureños. ´Que en tiempos de Franklin , 1750, superábamos en población a la nación inglesa en su conjunto, la cual, en ambas márgenes del océano Atlántico, no superaba los diez millones de personas, en tanto sólo en ibero América se superaban los doce millones. Cuando Nueva York tenía una decena de miles de habitantes, Mejico, ya tenía ciento veinte mil almas.
De ahí la obsesión de la inteligencia angloparlante por el comercio como forma crecer reduciendo a su vez a sus vecinos, los sureños, ya llegaría el momento de la conquista territorial. En el siglo XX en su voraz expansión hacia el oeste los angloamericanos llegan a las costas del Pacífico, tomando para sí la mitad de Méjico .
El liberalismo económico fue un artificio para lograr el crecimiento de la nación inglesa en los últimos tres siglos. Al sur del Rio Bravo no faltaron invasiones, llamados a las intervenciones militares extrajeras por parte de los mercachifles de los puertos, motines militares y subversiones académicas tendientes a mantenernos en el coloniaje cultural y económico.
Los iberoamericanos , al igual que nuestros predecesores los indios, nos dejamos engañar con espejitos de colores y chafalonías intelectuales, abdicando de nuestra capacidad de cambiar la realidad de acuerdo a nuestras conveniencias y necesidades. Pueblos sin tierras ni recursos propios, fueron capaces de parasitar mercantilmente a quienes todo lo tenían bajo sus pies, porque fueron capaces de crear su concepto de valor:” A medida que aumenta la tecnificación disminuye el trabajo necesario, y estos métodos hacen suponer mayor trabajo empleado en su manufactura que el que realmente hay, creando un precio ficticio, e induciendo a pagar más por ello que lo que realmente vale” Por ello Franklin concluye que el enriquecimiento de una nación por medio del comercio es “generalmente engaño”-
Y cuando el engaño no es ya ni suficiente ni posible, sobrevienen las guerras de conquista. Leer más...
A mediados del siglo XVIII se debatía en el mundo anglosajón, Inglaterra y sus colonias americanas, las virtudes del desarrollo industrial. Son de ese siglo los aportes de Adam Smith, en su famoso panfleto liberal “La Riqueza de las naciones”, los estudios de R.Malthus alertando sobre la explosión demográfica que comenzaba a gestarse por el industrialismo. Todos estos pensadores han tenido mayor o menor difusión en el mundo castellano, menos uno, principalísimo, nacido en las colonias angloamericanas, Benjamín Franklin, al cual no en vano han premiado con su esfinge al mas popular billete imperial de cien dólares. Aquí se le conoce como inventor del pararrayos, pero su correspondencia política no ha sido ni divulgada ni apreciada como otros pensadores contemporáneos suyos ya citados y otros. Tal vez para no “avivar giles”, sin embargo tuvo abundante difusión entre los no angloparlantes Adam Smith y su panfleto liberal.
Franklin alternó con lo mas graneado de la intelectualidad anglosajona de su época siendo uno de los mas lúcidos promotores del industrialismo , dándole el sentido de herramienta para lograr el futuro predominio de la nación inglesa. Fue el primero en enunciar el concepto geopolítico de “espacio vital”, doscientos años antes de que Hitler lo hiciera suyo.
Analizando la demografía de su entorno saca unas conclusiones con proyección política en los siglos por venir, dice:”Como el crecimiento de la población depende del incremento que se de a los matrimonios, las siguientes causas pueden disminuir una Nación: 1-Ser conquistada. Porque los conquistadores aumentarán las oficinas de impuestos, y extraerán grandes tributos del trabajo de los conquistados, y todo esto, rebajando el nivel de vida de los nativos, hace disminuir sus matrimonios, mientras que el de los extranjeros se acrecienta.”
Esto llevaría, siglos mas tarde, a que la república imperial del norte en su derrame por el Caribe, en sus ocupaciones en Nicaragua y Haití de comienzos del siglo XX, lo primero que impusieron fue gravámenes al consumo(IVA) , establecieron un Banco Central para fijar una política monetaria que mantuviera sobrevaluada la moneda local frente al dólar, como forma de impedir la industrialización local y fomentar el fluido de capitales hacia el exterior, etc .
A mediados del siglo XX estas directivas, basadas en el pensamiento frankiniano, se impondrían por medio de los organismos multilaterales como el FMI a gobiernos débiles y tutelados, o por medio de sangrientas satrapías militares.
Sigue Franklin enumerando los factores que pueden arruinar a una Nación:2-Pérdida del territorio: Por ejemplo, los Bretones fueron arrojados a Gales y se agruparon como pueblo en una tierra árida, que no alcanzaba a mantener tanta gente, mientras los sajones crecieron en las tierras abandonaddas por aquellos, hasta que la isla se llenó de ingleses”. Fenómeno recurrente en la historia de los pueblos, también se produjo en América en detrimento de las poblaciones originarias , que o fueron exterminadas o confinadas en las tierras altas y pobres del continente.
Pero aquí viene lo mejor: 3-Pérdida del comercio: Manufacturas exportadas favorecen a países extranjeros, quienes se encuentran entonces en condiciones de casarse y formar familias, por tanto, de aumentar en número. Si se priva a una Nación de cualquier rama de su trabajo, y no se encuentra trabajo para la gente que ahí trabajaba, se le privará a su vez de cantidad de gente”-
Luego enumera otro conjunto de factores que pueden arruinar a una nación, todos ellos los hemos experimentado en carne propia en la gran nación iberoamericana, pero vale la pena puntuarlas:”Pérdida de alimentos. “
”Gobierno malo y propiedad insegura”:guerras civiles, pérdida de recursos alimenticios a manos de otras naciones, etc.
En el ítem 15, anticipa el papel inhibidor del crecimiento demográfico que tiene el consumismo:” Los lujos importados y las manufacturas innecesarias importadas y usasdas en una nación, por la misma razón que aumentan la población de la nación que las provee, hace disminuir la población de la nación que las consume. Por eso las leyes que protegen contra esas importaciones y promueven las exportaciones, de productos para ser consumidos en mercados extranjeros, pueden ser llamadas leyes generadoras, que por aumentar las riquezas del país exportador, incrementan los matrimonios. Estas leyes favorecen a un país doblemente, porque aumentan su propia población y disminuyen la de sus vecinos.” Y los vecinos éramos y somos los sureños. ´Que en tiempos de Franklin , 1750, superábamos en población a la nación inglesa en su conjunto, la cual, en ambas márgenes del océano Atlántico, no superaba los diez millones de personas, en tanto sólo en ibero América se superaban los doce millones. Cuando Nueva York tenía una decena de miles de habitantes, Mejico, ya tenía ciento veinte mil almas.
De ahí la obsesión de la inteligencia angloparlante por el comercio como forma crecer reduciendo a su vez a sus vecinos, los sureños, ya llegaría el momento de la conquista territorial. En el siglo XX en su voraz expansión hacia el oeste los angloamericanos llegan a las costas del Pacífico, tomando para sí la mitad de Méjico .
El liberalismo económico fue un artificio para lograr el crecimiento de la nación inglesa en los últimos tres siglos. Al sur del Rio Bravo no faltaron invasiones, llamados a las intervenciones militares extrajeras por parte de los mercachifles de los puertos, motines militares y subversiones académicas tendientes a mantenernos en el coloniaje cultural y económico.
Los iberoamericanos , al igual que nuestros predecesores los indios, nos dejamos engañar con espejitos de colores y chafalonías intelectuales, abdicando de nuestra capacidad de cambiar la realidad de acuerdo a nuestras conveniencias y necesidades. Pueblos sin tierras ni recursos propios, fueron capaces de parasitar mercantilmente a quienes todo lo tenían bajo sus pies, porque fueron capaces de crear su concepto de valor:” A medida que aumenta la tecnificación disminuye el trabajo necesario, y estos métodos hacen suponer mayor trabajo empleado en su manufactura que el que realmente hay, creando un precio ficticio, e induciendo a pagar más por ello que lo que realmente vale” Por ello Franklin concluye que el enriquecimiento de una nación por medio del comercio es “generalmente engaño”-
Y cuando el engaño no es ya ni suficiente ni posible, sobrevienen las guerras de conquista. Leer más...
CONTRIBUCIÓN A LA MEMORIA DEL CENTENARIO.III
ARTIGAS:DE LA REVOLUCIÓN AL EXILIO.
El capitán José Artigas, ascendido luego de la batalla de Las Piedras a Coronel por la Junta de Mayo, venció, con un puñado de civiles en armas, a un templado ejército de línea, que en su momento era el verdadero Ejército Nacional. Recuerden señores, que hasta ese momento la guerra civil que comenzaba era entre las autoridades de España en América y los criollos sublevados, a los cuales las autoridades comenzaban a llamar “tupamaros”.
Hasta fines de enero de 1811 Artigas desempeña diversas misiones militares a las órdenes del gobierno de Montevideo, en el interinato de Soria, buscando controlar miliarmente Entre Ríos, los cauces del Uruguay, en el operativo de bloqueo dispuesto a la Juna de Buenos Aires. Este operativo se repliega, cruza el Uruguay y se posiciona en su banda Oriental. Estos cambios se producen al arribar a Montevideo, con título de Virrey, Xavier de Elío.
Dice el prof. Reyes Abadie:”Producida la ruptura de la unidad administrativa del Río de la Plata, Montevideo se vio obligado a solventar, sin auxilio de las Arcas Reales de la capital, los gastos de la administración más las obligaciones extraordinarias del mantenimiento de las fuerzas movilizadas contra los rebeldes “juntistas” y del envío de socorros a España, empeñada en la guerra de independencia contra Napoleón.” …”Investigaciones modernas han comprobado que Artigas, en su calidad de Ayudante Mayor del Cuerpo de Blandengues, acumuló, en cierta época, a sus cometidos habigtuales de celar la campaña, perseguir el contrabando y conservar el orden público, otra investidura especial, como magistrado con competencia en materia de tierras fiscales. “ Artigas realiza distribución de tierras al norte del Río Negro con la finalidad de afincar pobladores en la frontera, dando así tranquilidad a la campaña. Estas experiencias previas a una política de tierras que se plasmará en el Reglamento provisorio para el Arreglo de los Campos de 1815.-
¿Qué es lo que produce el rompimiento de Artigas con el gobierno de Montevideo y su pasaje a las filas Juntistas? No ha sido extraño a este proceso el descontento masivo de la población de la campaña frente a las forzosas contribuciones, en dinero y especie, a que fueron sometidos por parte del gobierno montevideano, el cual se lanzó punitivamente sobre el territorio al sur del Río Negro. Los territorios mas allá del arroyo Cufré, por el oeste, San José y Santa Lucía, por el norte, y Solís y cierras de Maldonado, por el este, dependían de Buenos Aires. Al norte del Río Negro eran tierras reales dependientes de Yapeyú, ex -tierras misioneras.
Al quedar Montevideo librada a sus recursos, se determina someter al resto del territorio al oriente del Uruguay a su juridicción. Este es el origen de los levantamientos casi espontáneos de la campaña, el Grito de Asencio, y la disposición de Artigas de pasarse al servicio de la Junta porteña.
Lo que los orientales, Artigas incluido, no podían sospechar era la multiplicidad de intereses que se agitaban tras la Junta, sobre todo ingleses, que determinarían el accidentado relacionamiento de Artigas con la facción dominante en el puerto de Buenos Aires.
Ya para fines del año 11 los orientales probarían la felonía porteña, tras el armisticio de octubre entre Buenos Aires y Montevideo, negociado a espaldas de Artigas, que obliga al levantamiento del primer sitio. Dando comienzo a el repliegue artiguista, al cual se sumarán todos los pobladores a su paso, dando lugar a lo que se denominó “la redota”, la derrota del pueblo oriental a manos de la Junta Grande.
LA BATALLA DE LAS PIEDRAS, ARTIGAS COMO MILITAR.
En memorable jornada Artigas derrota al grueso del ejército Montevideano, obligando a su repliegue tras la murallas, quedando toda la campaña bajo su dominio. Se conforma el gobierno de Canelones y se instala el sitio formal a la ciudad.
Artigas era un veterano militar, consciente de que los militares obedecen al poder civil, por ello en la ruptura decide ponerse a las órdenes del gobierno de Buenos Aires, secular capital del Virreinato. En ese orden jerárquico, Montevideo formaba parte del Virreinato, aunque era base de operaciones de la Armada española que no estaba subordinada al Virrey sino al Rey. Pero, los Bandengues de la Frontera eran una institución virreinal. O sea que Artigas es fiel a la cadena de mando del estado.
En ese marco, habiendo sido camarada, hasta unos meses antes, de los oficiales y soldados de Montevideo, el vencedor del campo de batalla no se dedicó a faenar los cuellos de los vencidos, maltratarlos en el cepo de la tortura- quedaron en su poder, 430 soldados, 22 oficiales y tres jefes superiores-, por el contrario, los liberó, imponiendo “clemencia para los vencidos”. Y en un acto de soberbia modestia, ni siquiera recibió la espada del vencido en sus manos. De resultas de esta actitud gran parte de las tropas vencidas se incorporan voluntariamente a sus fuerzas.
Este comportamiento lo mantendrá a lo largo de toda su trayectoria militar. Es lo que lo diferencia del proceder de los políticos de la Junta porteña, los cuales, desde Mariano Moreno a Rivadavia, postulan el terror, el fusilamiento de los vencidos. Esa práctica criminal se genera en las logias unitarias que manejaban al círculo político y mercantil de Buenos Aires en su propósito de constituir un gobierno oligárquico, con comportamientos monárquicos, elitistas, que suponen que solo por el terror pueden imponerse a los pueblos. De ahí que uno de los primeros actos de la Junta porteña fuera el plan de operaciones basado en el terrorismo militar, arrasar los poblados y fusilar a los vencidos, desde el llamado “motín de Alzaga” y el fusilamiento del ex virrey Liniers, principal actor-dos años antes-en la defensa contra las invasiones inglesas, será la tónica de la guerra civil que recién comenzaba y que llenaría todo el siglo XIX.
En las antípodas de ese comportamiento sanguinario se posiciona Artigas en la batalla de Las Piedras y en todas la campaña llevada a bajo su mando, donde el respeto a los vencidos es su ley.
Artigas podía decir “mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante la voluntad soberana” del pueblo reunido. Pero las logias de mercaderes del puerto y sus proveedores ingleses no contaban con ello. De ahí dos formas de hacer la guerra y desarrollar la política.
Artigas es desbaratado definitivamente en Tacuarembó , cruza el Uruguay en una penosa retirada enfrentando a sus ex aliados, Ramirez y López que acordaron con Buenos Aires renunciar a la Banda Orienta en la conformación un gobierno federal en el tratado de Pilar, realizado sin consultar al representante de los orientales, al cual terminan combatiendo como a enemigo, el cual se bate en retirada hasta, diezmado por el hambre y las bajas, se interna en el Paraguay. Su ingreso en tierras paraguayas se realiza en el compromiso ante el Supremo Dr. Francia, que lo recibe personalmente, de nunca mas participar en la política rioplatense. Y a esta voluntad se atendrá en los próximos treinta años de su exilio.
Artigas entra al Paraguay con 56 años de edad. No estuvo ajeno al discurrir de la historia en esos treinta años, se mantuvo informado, incluso, fue considerado un exiliado de honor por el Presidente Carlos A. Lopez, sucesor de Francia. Se puede decir que le fue penoso el proceso de disolución social y guerra civil permanente que se apodera del Río de La Plata en las décadas siguientes a su derrota, al punto de no contestar las cartas enviadas por Rivera cuando lo invita a su asunción presidencial, ni responde a los requerimientos de su primogénito, que resultó riverista, invitándolo a regresar a la ex provincia Oriental, convertida en Estado Oriental, con la promesa de serle devueltos todos sus bienes y heredades de familia. Nada de esto lo seduce. Para él la causa estaba irremediablemente perdida , tarde o temprano, como se lo advirtiera en el año 12 a los gobernadores de la Junta Paraguaya al momento que le pedía auxilios para la empresa de luchar contra los portugueses y porteños, Artigas decía:
“Si la acción general se pierde, si éste grande, si éste único esfuerzo de los americanos no tiene otro objeto que verter su sangre y hacer con sus cadáveres un monumento a la gloria de los tiranos, ¿de qué le servirá a la Provincia del Paraguay haberse mantenido a la defensiva? El gemido y el llanto llenarán toda la América y su inundación llegará precisamente a ese territorio, el estruendo de las cadenas volverá a resonar en todas partes y ese sabio Gobierno se verá en la precisión de sentirlo en torno a sí sin poderlo remediar ya”.
La profecía de Artigas tendría sangriento cumplimiento, quince años después de su muerte, con la invasión inglesa disimulada bajo las banderas de la Triple Alianza. Triple infamia que aún pesa , como una lápida histórica, sobre nuestros hermanos paraguayos.
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El capitán José Artigas, ascendido luego de la batalla de Las Piedras a Coronel por la Junta de Mayo, venció, con un puñado de civiles en armas, a un templado ejército de línea, que en su momento era el verdadero Ejército Nacional. Recuerden señores, que hasta ese momento la guerra civil que comenzaba era entre las autoridades de España en América y los criollos sublevados, a los cuales las autoridades comenzaban a llamar “tupamaros”.
Hasta fines de enero de 1811 Artigas desempeña diversas misiones militares a las órdenes del gobierno de Montevideo, en el interinato de Soria, buscando controlar miliarmente Entre Ríos, los cauces del Uruguay, en el operativo de bloqueo dispuesto a la Juna de Buenos Aires. Este operativo se repliega, cruza el Uruguay y se posiciona en su banda Oriental. Estos cambios se producen al arribar a Montevideo, con título de Virrey, Xavier de Elío.
Dice el prof. Reyes Abadie:”Producida la ruptura de la unidad administrativa del Río de la Plata, Montevideo se vio obligado a solventar, sin auxilio de las Arcas Reales de la capital, los gastos de la administración más las obligaciones extraordinarias del mantenimiento de las fuerzas movilizadas contra los rebeldes “juntistas” y del envío de socorros a España, empeñada en la guerra de independencia contra Napoleón.” …”Investigaciones modernas han comprobado que Artigas, en su calidad de Ayudante Mayor del Cuerpo de Blandengues, acumuló, en cierta época, a sus cometidos habigtuales de celar la campaña, perseguir el contrabando y conservar el orden público, otra investidura especial, como magistrado con competencia en materia de tierras fiscales. “ Artigas realiza distribución de tierras al norte del Río Negro con la finalidad de afincar pobladores en la frontera, dando así tranquilidad a la campaña. Estas experiencias previas a una política de tierras que se plasmará en el Reglamento provisorio para el Arreglo de los Campos de 1815.-
¿Qué es lo que produce el rompimiento de Artigas con el gobierno de Montevideo y su pasaje a las filas Juntistas? No ha sido extraño a este proceso el descontento masivo de la población de la campaña frente a las forzosas contribuciones, en dinero y especie, a que fueron sometidos por parte del gobierno montevideano, el cual se lanzó punitivamente sobre el territorio al sur del Río Negro. Los territorios mas allá del arroyo Cufré, por el oeste, San José y Santa Lucía, por el norte, y Solís y cierras de Maldonado, por el este, dependían de Buenos Aires. Al norte del Río Negro eran tierras reales dependientes de Yapeyú, ex -tierras misioneras.
Al quedar Montevideo librada a sus recursos, se determina someter al resto del territorio al oriente del Uruguay a su juridicción. Este es el origen de los levantamientos casi espontáneos de la campaña, el Grito de Asencio, y la disposición de Artigas de pasarse al servicio de la Junta porteña.
Lo que los orientales, Artigas incluido, no podían sospechar era la multiplicidad de intereses que se agitaban tras la Junta, sobre todo ingleses, que determinarían el accidentado relacionamiento de Artigas con la facción dominante en el puerto de Buenos Aires.
Ya para fines del año 11 los orientales probarían la felonía porteña, tras el armisticio de octubre entre Buenos Aires y Montevideo, negociado a espaldas de Artigas, que obliga al levantamiento del primer sitio. Dando comienzo a el repliegue artiguista, al cual se sumarán todos los pobladores a su paso, dando lugar a lo que se denominó “la redota”, la derrota del pueblo oriental a manos de la Junta Grande.
LA BATALLA DE LAS PIEDRAS, ARTIGAS COMO MILITAR.
En memorable jornada Artigas derrota al grueso del ejército Montevideano, obligando a su repliegue tras la murallas, quedando toda la campaña bajo su dominio. Se conforma el gobierno de Canelones y se instala el sitio formal a la ciudad.
Artigas era un veterano militar, consciente de que los militares obedecen al poder civil, por ello en la ruptura decide ponerse a las órdenes del gobierno de Buenos Aires, secular capital del Virreinato. En ese orden jerárquico, Montevideo formaba parte del Virreinato, aunque era base de operaciones de la Armada española que no estaba subordinada al Virrey sino al Rey. Pero, los Bandengues de la Frontera eran una institución virreinal. O sea que Artigas es fiel a la cadena de mando del estado.
En ese marco, habiendo sido camarada, hasta unos meses antes, de los oficiales y soldados de Montevideo, el vencedor del campo de batalla no se dedicó a faenar los cuellos de los vencidos, maltratarlos en el cepo de la tortura- quedaron en su poder, 430 soldados, 22 oficiales y tres jefes superiores-, por el contrario, los liberó, imponiendo “clemencia para los vencidos”. Y en un acto de soberbia modestia, ni siquiera recibió la espada del vencido en sus manos. De resultas de esta actitud gran parte de las tropas vencidas se incorporan voluntariamente a sus fuerzas.
Este comportamiento lo mantendrá a lo largo de toda su trayectoria militar. Es lo que lo diferencia del proceder de los políticos de la Junta porteña, los cuales, desde Mariano Moreno a Rivadavia, postulan el terror, el fusilamiento de los vencidos. Esa práctica criminal se genera en las logias unitarias que manejaban al círculo político y mercantil de Buenos Aires en su propósito de constituir un gobierno oligárquico, con comportamientos monárquicos, elitistas, que suponen que solo por el terror pueden imponerse a los pueblos. De ahí que uno de los primeros actos de la Junta porteña fuera el plan de operaciones basado en el terrorismo militar, arrasar los poblados y fusilar a los vencidos, desde el llamado “motín de Alzaga” y el fusilamiento del ex virrey Liniers, principal actor-dos años antes-en la defensa contra las invasiones inglesas, será la tónica de la guerra civil que recién comenzaba y que llenaría todo el siglo XIX.
En las antípodas de ese comportamiento sanguinario se posiciona Artigas en la batalla de Las Piedras y en todas la campaña llevada a bajo su mando, donde el respeto a los vencidos es su ley.
Artigas podía decir “mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante la voluntad soberana” del pueblo reunido. Pero las logias de mercaderes del puerto y sus proveedores ingleses no contaban con ello. De ahí dos formas de hacer la guerra y desarrollar la política.
Artigas es desbaratado definitivamente en Tacuarembó , cruza el Uruguay en una penosa retirada enfrentando a sus ex aliados, Ramirez y López que acordaron con Buenos Aires renunciar a la Banda Orienta en la conformación un gobierno federal en el tratado de Pilar, realizado sin consultar al representante de los orientales, al cual terminan combatiendo como a enemigo, el cual se bate en retirada hasta, diezmado por el hambre y las bajas, se interna en el Paraguay. Su ingreso en tierras paraguayas se realiza en el compromiso ante el Supremo Dr. Francia, que lo recibe personalmente, de nunca mas participar en la política rioplatense. Y a esta voluntad se atendrá en los próximos treinta años de su exilio.
Artigas entra al Paraguay con 56 años de edad. No estuvo ajeno al discurrir de la historia en esos treinta años, se mantuvo informado, incluso, fue considerado un exiliado de honor por el Presidente Carlos A. Lopez, sucesor de Francia. Se puede decir que le fue penoso el proceso de disolución social y guerra civil permanente que se apodera del Río de La Plata en las décadas siguientes a su derrota, al punto de no contestar las cartas enviadas por Rivera cuando lo invita a su asunción presidencial, ni responde a los requerimientos de su primogénito, que resultó riverista, invitándolo a regresar a la ex provincia Oriental, convertida en Estado Oriental, con la promesa de serle devueltos todos sus bienes y heredades de familia. Nada de esto lo seduce. Para él la causa estaba irremediablemente perdida , tarde o temprano, como se lo advirtiera en el año 12 a los gobernadores de la Junta Paraguaya al momento que le pedía auxilios para la empresa de luchar contra los portugueses y porteños, Artigas decía:
“Si la acción general se pierde, si éste grande, si éste único esfuerzo de los americanos no tiene otro objeto que verter su sangre y hacer con sus cadáveres un monumento a la gloria de los tiranos, ¿de qué le servirá a la Provincia del Paraguay haberse mantenido a la defensiva? El gemido y el llanto llenarán toda la América y su inundación llegará precisamente a ese territorio, el estruendo de las cadenas volverá a resonar en todas partes y ese sabio Gobierno se verá en la precisión de sentirlo en torno a sí sin poderlo remediar ya”.
La profecía de Artigas tendría sangriento cumplimiento, quince años después de su muerte, con la invasión inglesa disimulada bajo las banderas de la Triple Alianza. Triple infamia que aún pesa , como una lápida histórica, sobre nuestros hermanos paraguayos.
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